Cómo vender una empresa: guía paso a paso

Publicado el 23 feb 2026 Lo lees en 6 minutos

Vender una empresa por el camino tradicional lleva entre 7 y 12 meses. Valoración, búsqueda de comprador, negociación, due diligence, escritura notarial. Cada fase tiene sus tiempos y sus riesgos, y la mayoría de empresarios lo hacen una sola vez en la vida, sin experiencia previa. Si quieres entender en detalle cuánto dura cada etapa y qué puede alargarlas, lo explicamos en nuestra guía de plazos de venta de empresa.

Conocer el proceso antes de empezar marca la diferencia entre cerrar en buenas condiciones o malvender por urgencia o desinformación.

En Vertio compramos empresas directamente, y esta guía recoge lo que vemos en cada operación: qué falla, qué funciona y qué errores cuestan dinero real.


Paso 1: Prepara tu empresa antes de salir al mercado

El mejor momento para pensar en la venta es antes de necesitarla. Si todavía no tienes claro si ya es el momento adecuado en tu caso, en cuándo vender una empresa analizamos los factores clave para tomar esa decisión. Si llegas al mercado con la contabilidad desordenada, dependencia total del propietario o contingencias legales abiertas, el comprador lo detecta en la due diligence y lo descuenta del precio.

Qué conviene resolver antes de salir al mercado:

  • Ordena las cuentas. Tres ejercicios anuales limpios, sin gastos personales mezclados con los de la empresa. Es lo primero que pide cualquier comprador serio.
  • Documenta tus procesos. Si el negocio solo funciona porque estás tú, estás vendiendo algo difícil de transferir. Un negocio que opera sin depender del dueño vale significativamente más.
  • Resuelve contingencias. Litigios abiertos, deudas con Hacienda o la Seguridad Social, inspecciones pendientes. Mejor afrontarlos antes de que aparezcan en la due diligence y compliquen la operación.
  • Formaliza contratos clave. Clientes sin contrato escrito, acuerdos verbales con empleados, proveedores estratégicos sin fidelización. Todo esto reduce el valor percibido por el comprador.

Un año de preparación bien invertido puede mejorar el precio final entre un 15% y un 30%. En Vertio lo vemos constantemente: dos empresas del mismo sector y facturación similar pueden diferir enormemente en precio según el orden que tenga cada una. Si quieres profundizar en cada uno de estos puntos, en cómo preparar una empresa para la venta los desarrollamos paso a paso con timelines realistas.


Paso 2: Valora tu empresa con criterio

Antes de hablar con ningún comprador necesitas saber cuánto vale tu empresa. Sin esa cifra, entras a negociar en desventaja.

Los métodos más utilizados en el mercado español son los múltiplos de EBITDA (el más habitual en pymes), el descuento de flujos de caja y el valor patrimonial. Cada uno tiene su lógica y su contexto de aplicación. Si quieres entender en detalle cómo funciona cada método y qué múltiplos se manejan por sector, te lo explicamos en nuestra guía completa de valoración de empresas.

Lo más importante: no confundas facturación con valor. Una empresa que factura 2 millones pero genera poco beneficio puede valer menos que una que factura 800.000 con márgenes sanos y una cartera de clientes fiel.

En Vertio hacemos la valoración de tu empresa de forma gratuita y sin compromiso. Si quieres saber a qué precio podemos comprarte antes de plantearte nada más, es el punto de partida natural.


Paso 3: Decide cómo estructurar la venta

Hay dos formas principales de estructurar la compraventa y la elección tiene consecuencias legales y fiscales relevantes.

Venta de participaciones o acciones

El comprador adquiere la sociedad entera: activos, pasivos, contratos y todo lo que contiene. Es la estructura más habitual. El vendedor se desvincula completamente y el comprador asume la empresa tal como está en el momento del cierre.

Venta de activos

La sociedad vende únicamente lo que le interesa al comprador: maquinaria, cartera de clientes, marca, contratos específicos. La empresa como entidad jurídica sigue siendo del vendedor. Se usa cuando el comprador quiere el negocio pero no quiere asumir los riesgos de la sociedad: deudas ocultas, litigios pendientes, pasivos fiscales no declarados.

Si tienes una sociedad limitada y estás valorando vender tu parte o la totalidad, en cómo vender participaciones de una sociedad limitada detallamos el proceso específico, los derechos de adquisición preferente y la fiscalidad aplicable.


Paso 4: Encuentra al comprador adecuado

La búsqueda del comprador es donde más tiempo se pierde si no se enfoca bien. Las opciones principales son:

Comprador directo

Empresas como Vertio que compran directamente, sin intermediarios, sin publicar tu negocio en portales y sin buscar a un tercero. El proceso es confidencial, el precio se negocia directamente y los plazos se acortan de meses a semanas. Es la opción más rápida y la que mejor protege la confidencialidad frente a empleados, clientes y proveedores. No cobramos comisiones: si la operación no se cierra, no pagас nada.

Asesor de M&A o broker especializado

Un asesor en compraventa de empresas busca compradores potenciales entre fondos de inversión, family offices y competidores del sector, prepara el cuaderno de venta y gestiona todo el proceso. Cobra comisión sobre el precio final, habitualmente entre el 3% y el 8%. Tiene sentido cuando el objetivo es maximizar el precio y el empresario puede permitirse los tiempos del proceso tradicional. Si no tienes claro qué tipo de comprador encaja mejor con tu situación, en nuestra comparativa de venta directa vs fondo de inversión explicamos las diferencias clave.

Plataformas de compraventa

Portales especializados donde se publica la empresa para que los compradores interesados contacten directamente. Más exposición, pero también menos confidencialidad.

Red propia

A veces el mejor comprador ya está en tu entorno: clientes, proveedores o competidores que conocen el sector y ven el valor del negocio. Vale la pena explorar esta vía antes de recurrir a intermediarios.


Paso 5: Protege tu información con un NDA

Antes de compartir datos financieros o información estratégica con ningún interesado, debe firmar un acuerdo de confidencialidad (NDA, Non-Disclosure Agreement). Es un documento básico pero imprescindible.

Sin NDA firmado, no compartas: cuentas detalladas, márgenes reales, contratos con proveedores clave ni información sobre el equipo. Datos que en manos de un competidor pueden hacerte daño aunque la operación no llegue a cerrarse.


Paso 6: Carta de intenciones (LOI)

Cuando hay interés real por ambas partes, se formaliza una carta de intenciones o LOI (Letter of Intent). No es vinculante en cuanto al precio final, pero fija el marco de la operación: rango de valoración, estructura de la venta, condiciones principales y plazo para realizar la due diligence.

La LOI alinea expectativas antes de entrar en la fase más costosa del proceso. Si hay desacuerdo en los términos básicos, es mejor saberlo aquí que tres meses después, cuando ambas partes han invertido tiempo y dinero. Eso sí, hay cláusulas dentro de la LOI que sí son vinculantes desde el momento de la firma (confidencialidad, exclusividad, distribución de gastos), y conviene entenderlas bien antes de firmar. En qué es la carta de intenciones y qué cláusulas son vinculantes lo explicamos en detalle.


Paso 7: Supera la due diligence

El comprador revisa en profundidad todo lo que has declarado. Es la fase más intensa del proceso y puede durar entre 4 y 12 semanas según la complejidad del negocio. Si quieres entender en detalle qué revisa el comprador área por área y cómo prepararte, te lo explicamos en qué es una due diligence.

En Vertio, cuando analizamos una empresa, revisamos siempre estas áreas:

  • Financiero: cuentas anuales, declaraciones de IVA e IS, deudas, circulante, flujos de caja reales.
  • Legal: contratos con clientes y proveedores, estructura societaria, propiedad intelectual, litigios activos.
  • Laboral: contratos de empleados, convenio aplicable, contingencias con la Seguridad Social.
  • Fiscal: inspecciones pasadas, obligaciones pendientes, deducibilidad de gastos cuestionables.
  • Operativo: procesos documentados, proveedores críticos, dependencias del propietario.

Una empresa bien preparada desde el paso 1 supera la due diligence sin sorpresas. Las sorpresas en esta fase son la causa principal de que las operaciones se caigan o de que el precio baje en el último momento.


Paso 8: Negociación final y cierre

Superada la due diligence, se negocia el contrato de compraventa, el SPA (Share Purchase Agreement), con las condiciones definitivas: precio final, forma de pago (contado, aplazado o earn-out vinculado a resultados futuros), garantías del vendedor y cláusulas de ajuste de precio.

La firma se formaliza ante notario mediante escritura pública. Es un requisito legal en España para la transmisión de participaciones o acciones de cualquier sociedad.

Algunos vendedores acuerdan un período de transición de 3 a 6 meses para facilitar el traspaso del conocimiento operativo al nuevo propietario.


Fiscalidad de la venta de una empresa

La venta genera una ganancia patrimonial que tributa en el IRPF si eres persona física, o en el Impuesto de Sociedades si vendes a través de una sociedad holding. Los tipos aplicables en IRPF oscilan entre el 19% y el 28% dependiendo del importe de la ganancia.

La estructura de la operación (activos frente a participaciones, venta directa frente a estructura holding) puede tener un impacto muy significativo en la factura fiscal final. Analizarlo antes de cerrar el acuerdo es tan importante como negociar el precio. Si quieres entender en detalle qué impuestos aplican en cada escenario y cómo se calculan, te lo explicamos con ejemplos reales en nuestra guía de impuestos al vender una empresa. Si la operación tiene el tamaño suficiente, también vale la pena analizar si vender a través de un holding es la opción más eficiente fiscalmente.


Situaciones que cambian el proceso

El proceso descrito es el estándar para una empresa en marcha. Hay situaciones que abren vías alternativas:

  • Si tu empresa tiene deudas: no es un impedimento. Las deudas se descuentan del precio pero la operación es posible y puede ser la mejor salida. Te explicamos cómo en vender empresa con deudas.
  • Si vendes por jubilación: hay consideraciones específicas de planificación y fiscalidad que conviene anticipar. Más en vender empresa por jubilación.
  • Si estás valorando cerrar en lugar de vender: antes de tomar esa decisión, conoce las consecuencias reales en qué pasa si cierro mi empresa.

Cómo funciona con Vertio

Si prefieres saltarte el proceso tradicional (intermediarios, portales, meses de espera y comisiones), nosotros lo hacemos de otra manera.

  1. Nos cuentas tu situación. A través del formulario, sin necesidad de documentación exhaustiva en esta primera fase.
  2. Analizamos tu empresa. Estudiamos la facturación, los activos, la deuda y el potencial del negocio.
  3. Te hacemos una oferta real. Con un precio concreto y condiciones claras, sin letra pequeña ni rangos orientativos.
  4. Tú decides. Sin presiones, sin plazos artificiales, sin comisiones.

No somos intermediarios. No publicamos tu empresa. No buscamos a un tercero. Compramos directamente.

Con el proceso tradicional, entre 7 y 12 meses desde que decides vender hasta el cierre notarial. La due diligence sola puede durar entre 4 y 12 semanas. Con un comprador directo que no necesita buscar a un tercero, el proceso se acorta significativamente.